El regreso a clases suele ser un momento incómodo para muchos estudiantes, especialmente al conocer nuevos compañeros. Una actividad con tarjetas de fútbol personalizadas puede convertir ese momento en algo divertido.
Una tarjeta como 'presentación' de cada estudiante
Cada alumno puede crear su propia tarjeta con datos curiosos sobre sí mismo en lugar de estadísticas deportivas tradicionales, como 'materia favorita' o 'pasatiempo principal'.
Ideas para usarlas en el salón
El maestro puede pedir que se intercambien tarjetas entre compañeros, generando conversación y facilitando que los estudiantes se conozcan más rápido al inicio del ciclo escolar.
Un recuerdo del grupo generacional
Al final del año, se puede armar un pequeño álbum con todas las tarjetas de la generación, como recuerdo de ese grupo específico de compañeros.


